H.I.J.O.S. - Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
MIRTA ABDON DE MAGGI nació el 17 de enero de 1947 en la ciudad de Córdoba. Fue asesinada el 19 de junio 1976 cuando tenía 29 años de edad. Poco antes de su asesinato, estando detenida en la Unidad Penitenciaria Nº 1 de Barrio San Martín, nació su hija Verónica, a quien llamaba “Dafne”. Era estudiante de Arquitectura y también de Bellas Artes. Trabajaba en el Centro de cómputos de Dirección General de Rentas y era militante del PRT-ERP.
“La Turca”, como le decían, nació en el seno de una familia de inmigrantes sirio- libaneses. Fue la tercera de cinco hijos de Domingo Abdón y de María Yacci. Su hermano mayor Ricardo Elías Abdón fue secuestrado en diciembre de 1975 en La Matanza, y continúa desaparecido. Otro de sus hermanos también fue secuestrado pero recuperó su libertad.
Cursó la escuela primaria en el Colegio José María Paz, frente a la Plaza Jerónimo del Barco de B°Alto Alberdi. A los 8 años estudió dibujo e inglés en la Biblioteca Popular de Alberdi. En el año 1974, ingresó a la Facultad de Arquitectura de la UNC. Además, cursaba la carrera de Bellas Artes en la Facultad de Filosofía y Humanidades. Con sus dibujos participó en exposiciones en el Museo Genaro Pérez. Su vocación por el arte se expresaba en la pintura, la poesía y la música.
“A los 16 años inauguró en el garage de su casa una escuelita de arte y pintura infantil Era la principal organizadora de concursos y premios. Asaltos, fiestas del día del estudiante. Hablaba francés fluido. Recitaba a García Lorca. Cantaba Edith Piaf. Tenía una trompeta y “tocaba “Diana” al amanecer y “Silencio” al atardecer y eran bellas estas ocurrencias que provocaban chistes y sonrisas en la familia. Cuando no lograba sus objetivos a veces se deprimía pero le duraba poco hasta que se le ocurría como realizarlos. Así era nuestra Petiza, como le decíamos en familia (…) avanzaba en la vida con alegría y la esperanza de un mundo mejor, imaginándose junto a su compañero y muchos hijos alrededor de una mesa larga” ( María Ester, su hermana, en el libro “ Los Arquitectos que no fueron”)
Trabajaba en el centro de Cómputos de la Dirección General de Rentas de la provincia de Córdoba y militaba en el PRT- ERP:
“eran los años de Onganía ‘66 y ’67, teníamos 17 años y éramos parte de un grupo alegre, inquieto y cuestionador de las cosas que estaban pasando en el país y el mundo”. Nos gustaba el colegio porque había espacios para participar y formar un centro de estudiantes, podíamos ‘hablar de política’, cosa que hicimos especialmente con el profe de educación democrática.” (…) “ …en el altillo de su asa de Alberdi, su pieza, entre ropas, papeles, libros, muñecos y posters de los Beatles nos reíamos con Mafalda, empezamos a leer cuentos de Cortázar y escuchábamos Mercedes Sosa, los Olimareños, a Sui Generis y Almendra, a Violeta Parra y Serrat, y me contaba del vecino que estaba enamorada y de la admiración y el amor que tenía hacia su hermano Elías.
En Octubre del ’67, cuando nos enteramos de la muerte del Che, Mirta consiguió algunos diarios y revistas y nos juntamos en su casa varios compañeros a comentar las noticias. Recuerdo la tristeza que teníamos, mirando aquella foto del Che muerto en un catre de campaña. Llegamos a la universidad y fue el Mayo Frances y luego entre asambleas, barricadas y cierra de facultades pasó el cordobazo … y después Trelew...y así siguió una vorágine de acontecimientos que vivimos junta, nos impactaron y marcaron nuestro mundo; seguras y convencidas de que el cambio era posible…” (Testimonio de su cuñada Elba. Libro "Los Arquitectos que no fueron")
A los 25 años se casó con Gustavo Esteban Maggi, con quién tuvo una hija.
Era una mujer de gran humor, le gustaba ser irónica y muchas veces sorprendía con su humor negro en los momentos más inestperados. Ésta es una faceta que su hija Verónica heredó de Mirta.
A mediados de 1975 la detuvieron y el 19 de junio de 1976, fue sacada de la Unidad Penitenciaria Nº 1 para ser asesinada junto a Claudio Aníbal Zorrilla, Miguel Ángel Barrera y Esther María Barberis en un fraguado intento de fuga. El certificado de defunción, firmado por el Dr. Justo Llamil Chalub, citaba como causa de muerte “hemorragia aguda” en la vía pública.
“… al día siguiente que se llevaron a la turca era domingo, día del padre, día de la bandera también, y nosotras teníamos programada una obra de teatro; las obras eran siempre dirigidas por la Turca, con la ayuda de Charo. Esa tarde de domingo la recuerdo a Charo, antes de comenzar la actividad, parada frente a lo que había sido la celda de la Turca, mirando por la mirilla para adentro, y cuando le pregunté que hacía me dijo: ‘vengo a pedirle fuerzas a la Turca para seguir con la función’…” (Edelveis Gallegos. Libro "Nosotras Presas políticas", Nuestra América 2006)
Mirá el relato de su familia:
* La reconstrucción de las Historias de Vida es un trabajo realizado por HIJOS, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas de Córdoba y el Archivo Provincial de la Memoria,junto a la Comisión Homenaje UP1 y los familiares de las víctimas. Estos relatos se encuentran en permanente construcción y abiertos a nuevos aportes.
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Comentarios
in memoriam
Conocí a esta familia en su casa de Cordoba, era yo amigo de Ricardo, que entonces estaba en la ciudad de Resistencia. Compartí con él gratos momentos, y puedo asegurar que aunque su aspiración era llegar a ser presidente de la Argentina, como me lo dijo, lo esperaba lograr no como político, sino como operador social. De hecho, cuando nos conocimos, nos ayudó a mi y mi familia juanto a mis dos mejores amigos, a poner un gallinero y vender huevos. Nuestra empresa se llamó AVA. Duró dos años. Eramos estudiantes y folcloristas, y no tenía cómo continuar. Pero nos enseñó a trabajar. A fabricar una enderezadora de alambres con un motorcito de lavarropas abandonado. A hacer las matrices con restos de cajones de madera. A sacar un soldador de punto a bajo precio, y comprar un jeep a un gitano que con él trajimos de Cordoba, no sin antes pasar por su casa, donde se festejaba un cumpleaños. Me alegra haber tenido la ocasión de conocer lo que esto significa. Había mas de 30 familiares y amigos. Pasé hermosos momentos con la Sra Madre, en la cocina, mientras me decía: " a esos bestias -refiriéndose a los camioneros e intermediarios que brindaban con anis turco y competian a ver quien comía mas huevos enteros y contaban historias de la ruta - se los maneja desde aquí, desde la cocina "...y seguía adornando las empanadas árabes y los cien platillos donde el humilde sueldo del padre electricista se daba por entero.... Después de esos emprendimientos Ricardo fue a Rosario, pero volvió al Norte, y esta vez se acecó a otros amigos mós, pues allí todos nos conocíamos. Mi vida cambió de curso, me fui a Colombia en el 70, y literalmente desaparecí. Después sigo.